
Hoy tras descansar en nuestra casita particular partimos a eso de las 11, después de un buen colacao en casa Pepe, ya le hemos cogido cariño y todo. Preguntamos para ir dirección Toro y entramos en una gasolinera para poner a punto las bici, después tiramos millas.
Después de una gran bajada, no viene nada mal para empezar el día, dejamos a la derecha una presa muy bonita y enfilamos a Toro. Unos kilómetros adelante entramos en la tercera de las provincias que vamos a cruzar, Zamora. Después de unos cuantos kilómetros muy rectos en una carretera con un tráfico nulo nos encontramos en el horizonte con Toro. Sus murallas son presiosas y después de pararnos un ratejo volvemos a emprender dirección Zamora.
Un pueblo con un peculiar nombre nos espera, Peleagonzalo y uno de sus habitantes nos indica la fuente más cercana y nos da una gran noticia...¡Zamora está a tan solo 29 km! Grandes llanuras con un precioso paisaje amarillento nos acompañan hasta allí. El último tramo se hace muy cuesta arriba, ¡pero sobretodo por las ganas de llenar el buche! Entramos en Zamora por el puente cruzando el duero y nos bajamos de las bicis para disfrutar un poco más de sus callejuelas.
Encontramos sitio para comer en la plaza de una iglesia, pero esas ganas de comer no fueron saciadas con un minúsculo plato de espaguetti, eso si, delicatessen. Retomamos nuestro camino para realizar la segunda parte, otros 50 km. Cogemos la vía de la plata y subimos hasta Montamarta, posible sitio para hospedarse, pero decidimos seguir otros 27 km para hacer la etapa de mañana más corta.
Cruzamos el río Esla a través de un precioso puente y enfilamos grandes rectas, interminables, pasando varias veces por las obras del Ave. Pasamos por Pozuelo de Tábara, último pueblo antes del destino, pero las fuerzas ya merman. Finalmente llegamos a Tábara y tras preguntar por el albergue llegamos y....¡lleno! Asi que de nuevo toca buscar alojamiento alternativo, pero ni uno de los dos hostales tiene una sola cama libre, asique unos buenos compañeros peregrinos nos dejan unas mantas para echar al suelo y el saco de dormir junto con algo de ropa a modo de almohada, esa es nuestra cama por hoy.
Asique aquí estamos, tres bicigrinos en el suelo de una cocina mientras que diez guiris y cuatro españolitos duermen en sus camitas al lado. Aprenderemos la lección y esque con los horarios europeos no se puede luchar...¡llegan a los albergues a las 14.00!
A descansar, que los 99 km de hoy pesan, y mañana será otro dia, tan bueno como el de hoy :)


Animo cuñaos,q no decaiga que mañana llegais a Casa Eloina que me han dicho que es un albergue 5* con buena comida y buenas camas,desde aqui os mandamos mucha fuerza y abrazos. Muac
ResponderEliminarVamosssss chicos un abrazo y animo desde Alcorconnnn.
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