Ya estamos en el tercer dia. Las piernas ya empiezan a estar congestionadas después de 200 kilometros, pero hay que reponer fuerzas que la etapa de hoy también es larga, mas de lo que quisieramos. Teniamos pensado levantarnos a las 07:00 pero a las 06:30 comienza a sonar música clásica, deliciosa para los entendidos, pero a nosotros a esas horas nos parecia un punteo de heavy metal; era el despertador del albergue de Zamora. Bajamos a desayunar y partimos dirección Montamarta, con la puntualidad un poco desviada.
En plena búsqueda de la salida de Zamora, siguiendo las flechas atravesamos un parque muy bonito a las afueras y cogemos el camino, que es una vía paralela a las obras del ave, eso sí parándonos a preguntar a un obrero porque había desniveles y surcos de ruedas de camión que podrían complicarnos el camino.
Comenzamos a rodar atravesando monte y cogiendo carretera nacional hasta Montamarta donde nos encontramos con un puesto de naranjas muy peculiar y nos compramos 5 naranjas, riquisimas y fresquisimas, y más aun si nos la dejan a precio de peregrino o sea gratis,posiblemente una de las mejores palabras del mundo.
Comemos algo y tiramos 27 kilometros hasta Távara, con largas rectas y subebajas muy pendencieros. Mientras decidimos si seguir hacia delante para comer, sellamos las credenciales y una buena mujer nos convence para comer en su restaurante, el menu a 8 euros y con cordero, no hace que lo pensemos mucho. Una hora más tarde ya estamos listos para salir y vamos en dirección Sanabria, eso si con el buche lleno y con un sol que deja marca en la piel. Nos quedan 25 kilómetros para el desvío hacia Sandin, que son rectas interminables pero no con mucha pendiente. A algunos se nos hace más pesada la digestión y nos cuesta aclimatarnos al pedaleo pero sin esfuerzo no hay recompensa. Cogemos el desvío hacia los pueblos de la Carballeda y ya afrontamos los últimos 26 kilómetros con cuestas que hacen que sudemos el cordero de la comida.
Disfrutamos el paisaje que ya va cambiando y disfrutamos de las vistas de cada pueblo. Al fin vemos el último repecho y llegamos a Sandin que es el pueblo de Sergio y Alberto y es donde dormimos hoy, y hacemos al día siguiente jornada de descanso.
Nos esperan sus padres y su tia con los brazos abiertos y llegamos como quien dice para la cena. Bajamos al embalse a contemplar el atardecer, luego a cenar y amaña jornada de descanso merecida que llevamos ya mas de 300 kilómetros en las piernas.












Vamosss chavalesss buena etapa y precioso pantano y lo mejor el puesto de naranjas jajajaja by xuko
ResponderEliminarEnga chicos!! Muchos animos!! Q ya no os keda nada!!
ResponderEliminarSeila